ADOLFO VALENZUELA / E. M.
DIARIO MALAGAHOY
MARBELLA / málaga. A las 21.30 de anoche el alcalde de Manilva, Pedro Tirado, y su cuñado, Francisco Calle, subieron a un furgón policial rumbo a la cárcel. El titular del Juzgado de Instrucción número 5 de Marbella, Miguel Ángel Torres, ordenó anoche el ingreso en prisión sin fianza del regidor y su familiar por los presuntos delitos de cohecho y prevaricación.
En principio se le imputa a Tirado un delito de prevaricación por dictar una resolución a sabiendas de que es injusta. Este hecho presumiblemente está relacionado con la recalificación urbanística de la finca La Parrada que, en virtud de un convenio suscrito en noviembre de 2003, alcanzó la consideración de suelo urbanizable no programado.
Además, Tirado firmó otro acuerdo en agosto del año pasado con el fin elevar la densidad de la finca para que se puedan edificar 18 viviendas en cada una de las 130 hectáreas de superficie que tiene.
Ambos convenios fueron suscritos con la empresa Royal Marbella Estates, representada por el finlandés Aki Kujala, detenido y encarcelado por presunto blanqueo de capitales en la operación Ballena Blanca.
Además, se considera que el alcalde de Manilva podría haber incurrido en cohecho por haber aceptado dádivas para avenirse a cambiar las condiciones urbanísticas de los terrenos.
También se considera que el cuñado de Tirado, Francisco Calle, ha podido incurrir en un delito de cohecho puesto que, según ha señalado la Policía, "existen pruebas que demuestran su participación en el tráfico de influencias y en el intento de corromper a la autoridad con dádivas para obtener una determinada resolución".
Se da la circunstancia de que Calle es socio del finlandés Aki Kujala en la empresa Gestierra Andalucía, constituida en abril del año pasado con el objeto social de la intermediación, gestión y promoción inmobiliaria.
La detención de Tirado se produjo el pasado jueves en Manilva y ayer por la mañana fue trasladado a los juzgados de Marbella para ser interrogado por el juez Miguel Ángel Torres y el fiscal antimafia, Juan Carlos López Caballero.
El magistrado le tomó declaración ayer tarde durante dos horas y media. Poco antes había interrogado por espacio de 90 minutos a Francisco Calle que en todo momento se preocupó de evitar que su rostro fuera visto a la entrada y salida de las dependencias judiciales.
Cuando llegó por la mañana conducido en un coche patrulla de la Policía, Calle se ocultó bajo una chaqueta oscura, la misma que utilizó por la noche mientras subía al furgón policial.
El alcalde, en cambio, se mostró públicamente en las dos ocasiones. Visiblemente desmejorado por la estancia en los calabozos de la Comisaría y, después, tras haber permanecido durante casi 12 horas en las dependencias judiciales de Marbella, Tirado no trató en ningún momento de ocultarse.
Además de la gestión y negociación de los convenios urbanísticos de La Parrada, el regidor fue requerido por el juez y el fiscal para que explicara las razones por las que guardaba en su domicilio 770.000 euros en efectivo. Durante los registros policiales que la Policía llevó a cabo el jueves por la mañana se hallaron en el domicilio de Tirado, en una urbanización de Sabinillas, varios sacos con el dinero.
El dinero fue encontrado oculto en la vivienda, distribuido en varias sacas. Igual sucedió en la residencia de Francisco Calle, en la que los investigadores también localizaron otros 220.000 euros en efectivo.
Además, la Policía también se incautó de varios relojes de oro de la marca Rolex que presumiblemente habían sido adquiridos por el finés Aki Kujala.
Además del decomiso del dinero, los agentes de Unidad contra las Drogas y el Crimen Organizado (Udyco) también bloquearon productos financieros de los imputados e intervinieron propiedades inmobiliarias vinculadas a ellos y a las sociedades en las que participan.
El auto de prisión sin fianza contra el alcalde de Manilva es un hecho que sólo tiene un antecedente en la provincia: el encarcelamiento preventivo del fallecido alcalde de Marbella, Jesús Gil, por el conocido como caso Camisetas por un delito de prevaricación que le costó después una condena. El arresto y el ingreso en la cárcel de Pedro Tirado y Francisco Calle se considera en medios de la investigación un fleco de la operación Ballena Blanca contra el blanqueo de capitales de origen ilícito. El subdelegado del Gobierno, Hilario López Luna, llegó ayer a referirse a esta actuación como una microoperación dentro del conjunto de la Ballena Blanca.
López Luna aseguró que en principio la Policía no tiene orden de efectuar más detenciones, si bien insistió en que "es el juez quien tiene que decidirlo y dirá en cada caso lo que hay que hacer".
En todo caso, el subdelegado del Gobierno recordó que la operación Ballena Blanca sigue abierta y prosiguen tanto las investigaciones como el análisis de la documentación intervenida desde que se inició, el pasado mes de marzo.
En estos seis meses han sido detenidas en conjunto 57 personas implicadas en operaciones sospechosas de lavado de dinero negro. Del total de arrestados 12 han pasado por la cárcel, si bien en la actualidad sólo permanecen recluidas seis, entre ellas el finlandés Aki Kujala y el septuagenario tunecino Mabrouk Ben Rodhane Chebicheb, suegro del traficante de drogas Sofiane Hambli, que dio origen a las investigaciones.